
El sabado 11 de Julio, en Villaxochitl, hubo una fiesta, los XV años de una chavita de los Nájera Reyna, apellidos pesados en la sierra. Estuvo bien, el Padrino se lució, el padrino es el padrino porque esa es su clave, aparte fue el padrino. El padrino es un cuate, cuarenton, solteron, que por temporadas vive en Villaxochitl y en temporadas en Cuernavaca, huele a Náutica, me hace recordar que hace como 5 años le regalé un náutica a un tipo, no me pregunten que fue de él. El chiste es que el padrino es muy allegado a Marissa y a mi, por cuestione de... tema de conversación. Ese día llegó como a las 3 de la tarde, por mi, para ir a la fiesta, pero yo no estaba preparada, así que le pedi que regresara por mi en 2 horas, me dormí hora y media, y en media hora más estaba lista. Llegando, el padrino me dejó "encargada" con Feliciano, también de los Reyna, amigo también, el vive por temporadas en Chilpancingo, así que igual, teniamos suficiente para platicar. El punto es que paso la onda del vals, y todo lo que hacen en esas fiestas, y empezó el baile, y bailé con Feliciano, baila excelente de jaloncito, dice que no le gusta, pero me daba unas vueltas muy bonito, muy bonito, baile con otros señores, Don Pedro de Tecomazuchitl, Amado, el hermano de la quinceañera, Don Abundio de Filo de Caballos, Don Filomeno, de Yextla, curiosamente no había bailado con nadie de la Villa, total, que fue Andrecito, el padrino, y me agarró del brazo y me dijo, ahora si vas a bailar conmigo. Cuando terminó la canción, en lugar de llevar me a la mesa donde estaba, me llevó al otro lado, a la mesa de Mario Marino, dice, es que allá no te dejan bailar conmigo, total, que en seguida llegó un tipo del Naranjo, me invitó a bailar, y fui con el. Andrés se dió por vencido, cuando terminé de bailar me dijeron las primas del padrino que se había ido pero que les había dicho que me llevaran. Dos días después, el tipo con el que bailé la última canción, llegó al centro de salud pidiendo algo para la gastritis, como ya era tarde, le di omeprazol, algunas indicaciones y se fue, no puse mucha atención. Al siguiente día hubo baile en El Naranjo, fui con Andrés, nos llevó el May, porque el padrino no maneja, llegó un tal Marcos, que carga, allá en la sierra, un pontiac padrisimo, rojo, llevaba una cara de espanto, nada más me saludó y se dió la vuelta. Ya, que pasó la semana que tuve que ir a Tetela, que vine de descanso a la casa.
Hoy se que el tipo con el que bailé la última canción se llama Roberto Adame, que fue a pedir medicamento para la gastritis porque quería hablar conmigo y yo le di el avión, que Marcos es su mejor amigo su confidente, y que Marcos estaba pensando que yo andaba con el Padrino, pero que fue precisamente el padrino el que le dió mi número, que todo el día de ayer estuvo pensando si llamarme o no, y que el padrino le enseñó el terreno que quiero para hacer mi casa, que el padrino le dijo que quiero tener un hijo, y que él le dijo al padrino que vamos a tener 2 hijos y que nos van a salir chulada. Me pregunto, donde compra el tipo la autoestima, la seguridad? digo, no es que me de mi paquete, pero llegar asi sin conocerme siquiera, a afirmar que vamos a tener hijos?
El polo opuesto.
En los xv años, en cuanto lo vi, me di cuenta de que él también me estaba viendo, vi perfecto cuando se acercó a Mario Marino, y después Mario le hizo señas a Andrés para que fueramos a su mesa. Era de que me había atraido, de que cuando se acercó a invitarme a bailar ni siquiera vi al padrino, ni a Mario, solo lo estaba viendo a él, que cuando estabamos bailando, su mano derecha me acariciaba la espalda, y que yo no sabía que hacer. Que cuando se rozaron nuestras mejillas me dió envidia sentir que suave está su piel, que tardamos más de media hora bailando. Que cuando llegó pidiendo medicina para la gastritis me puse tan nerviosa y me dió tanta ansiedad, que quería que se fuera para que no se diera cuenta. Que cuando Marcos se acercó a saludarme, yo ya había investigado quien era, que hace, donde vive. Que cuando me fueron a invitar a la fiesta de Señor Santiago en Villaxochilt lo primero que pensé fue que tendría la oportunidad de bailar otra vez con él, que cuando llegó por mi el supervisor para ir a Tetela lo unico que me quedó fue convencer a don David el Chofer de la camioneta oficial de tenía que pasar al Naranjo a ver a Dennia la enfermera, esperando verlo. Que no lo ví, y que llegué a Tlacotepec apagada, momento en el cual Carlitos me cambió el mundo de color. Que cuando sonó el telefono, y vi que el numero empezaba en 777 no sabía si contestar, que cuando contesté y me dijo soy Roberto Adame se me doblaron las piernas, y antes de que me platicara de como consiguió mi numero y lo que había platicado con el padrino, empezó a refrescarse la idea en mi mente, de que tengo una gran ilusión, tener un hijo.
P.d.Yo no se que onda con el tipo, solo sé que quiero tener un hijo rubio como la mantequilla, y él tiene muy buenos genes.